¿Te dan igual las abejas? Ven y miremos más de cerca sobre la importancia de un mundo cooperativo y todo lo que podemos aprender sobre el trabajo en equipo de las abejas.
A ver, seamos sinceros. Cuando piensas en abejas, ¿qué te viene a la cabeza? ¿Miel? ¿Picaduras? Seguramente no las ves como las pequeñas superheroínas que son. Pero la verdad es que, aunque pasen desapercibidas, sin abejas, nuestro mundo se tambalea. Y lo más preocupante es que, aunque a veces oímos hablar de ellas, en nuestro día a día todavía estamos lejos de darles la importancia que realmente se merecen.
El Superpoder Invisible de las Abejas (y por qué te afecta MÁS de lo que crees)
Es momento de imaginar un mundo sin manzanas crujientes, sin fresas dulces, sin almendras para ese snack saludable… Pues bien, la mayoría de las frutas y verduras que comes dependen directamente de la polinización, y las abejas son las reinas de este trabajo silencioso, pero crucial. No solo la miel es importante, ¡Es que sin abejas, nuestra comida sería mucho más aburrida y escasa!
Y es que esto mismo podría ocurrir en una empresa, ya que con empleados del mismo perfil, con gustos iguales y sobretodo que piensen lo mismo ¿Cuál sería la diferencia? Es por este motivo, que las abejas demuestran cada día que el trabajo en equipo, con trabajos diferentes, pero con un resultado en común permite un mejor resultado.
La cruda realidad: Estamos fallando a las pequeñas heroínas:

Sí, hay iniciativas bonitas, gente poniendo hoteles de insectos y sembrando flores. Pero seamos honestos: no es suficiente. En nuestro día a día, seguimos haciendo cosas que las ponen en peligro sin siquiera darnos cuenta:
- Jardines «perfectos» pero vacíos de vida: Nos encantan los jardines con césped impecable y flores decorativas, pero muchas veces estas plantas no ofrecen néctar ni polen a las abejas. ¡Para ellas son como un supermercado vacío!
- Productos que envenenan sin querer: Muchos pesticidas y químicos que usamos en nuestros balcones y jardines son letales para las abejas, aunque no sea nuestra intención dañarlas. Es mejor optar por productos más orgánicos.
- «Maleza» que es su sustento: A veces, quitamos las «malas hierbas» sin saber que muchas de ellas son fuentes vitales de alimento para las abejas, especialmente en entornos urbanos donde no tienen muchas opciones. ¡Que la belleza no nos ciegue!
- La indiferencia silenciosa: La mayoría de nosotros simplemente seguimos con nuestro día a día sin pensar en cómo nuestras pequeñas acciones suman (o restan) a la supervivencia de estos insectos vitales.
¿Qué podemos empezar a cambiar HOY para que no te dan igual las abejas?
- Piensa en verde de verdad: Cuando elijas plantas para tu balcón o jardín, busca aquellas que atraigan a las abejas (lavanda, romero, caléndula…). ¡Tu espacio se llenará de vida!
- Menos químicos, más naturaleza: Intenta usar alternativas naturales a los pesticidas o, mejor aún, ¡tolera un poco de «imperfección» en tus plantas!
- Ojo con la «maleza»: Antes de quitar esa flor silvestre, piensa si podría ser el banquete de alguna abeja hambrienta.
- Habla del tema: Comparte esta información con tus amigos y familiares. Cuanta más gente sea consciente, más presión habrá para un cambio real.
Las abejas no van a hacer una huelga para que las cuidemos. Depende de nosotros darnos cuenta de su valor incalculable y empezar a actuar de forma diferente sin que te dan igual las abejas. No se trata solo de «salvar a las abejas», sino de salvarnos a nosotros mismos. ¿Empezamos hoy?
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